¿Cómo puedo manejar mi enojo?

¿Cómo puedo manejar mi enojo?

 

Cuando estoy enojado/a no puedo controlarme, y me desahogo gritando, tirando las cosas, rompiendo o destruyendo todo lo que encuentro. Es algo que se sale de mis manos y me domina, es como una bomba que explota en el momento menos esperado y con mucha frecuencia.

Si te sientes así, y has logrado tomar la decisión de aprender a manejar ese enojo, explosividad y toda esa ira comprimida por dentro, quiero decirte que con estas herramientas podrás encontrar un poco de luz para comprender este problema que padecen tanto niños/as como adultos/as.

El tema de las emociones como el enojo, es importante verlo con una visión de naturalidad porque cuando dictamos que esto es malo o bueno creamos una percepción equivocada de nosotros mismos, creyendo que eres una mala persona si sentimos con frecuencia emociones como rabia o enojo.

Realmente, todas las emociones son mecanismos naturales de adaptación y nos ayudan a defendernos de situaciones dolorosas, por tanto son adaptativas y regulan de alguna manera nuestro mundo interior. Además, son una señal de alerta para revisarnos que vamos bien o si existe un tema que aún no se ha superado y que nos causa desagrado.

Lo que hay detrás del enojo, es mucho dolor que no puede ser expresado con palabras y una imposibilidad de no poder expresarlo de manera correcta, no porque no tengamos la capacidad de hacerlo sino porque no hemos aprendido a expresar esa emoción.

El tema de manejar el enojo y la explosividad en adultos es un poco más complicado, ya que se necesita mucha disponibilidad para cambiar patrones de pensamientos y conductas con las que han crecido y han sido reproducidas con su pareja y familia, en forma de violencia o maltrato.

Sin embargo, el trabajo terapéutico permite desarrollar en la persona las suficientes habilidades de comunicación y la inteligencia emocional que se necesita para manejar el enojo o la ira. Además aumenta la empatía y disminuye el egoísmo que es la base donde se genera el enojo, el cual nos impide ver más allá de los propios deseos o expectativas.

Para poder empezar a manejar el enojo, hay que tomar en cuenta estos elementos:

1. Identificar mi reacción física o fisiológica cuando empiezo a enojar.

Conocer tu reacción física cuando empiezas a incomodarte o a irritarte te permitirá prevenir los momentos de explosividad y a detectar cuando inicia un episodio explosivo o agresivo.

2. Darte un tiempo fuera.

Esto es muy importante cuando uno sabe que no puede controlarse, comenzar dando un tiempo para respirar y pensar en lo que va decir y en sus consecuencias. Cuando usted sienta que la sangre este subiendo a la cabeza y quiera explotar, deténgase salgase del lugar donde esté y respire despacio para pensar su respuesta. Luego, buscar el momento adecuado para hablar de lo que sintió y que le hizo sentir de esa manera.

3. Expresión auténtica de lo que ha generado mi enojo.

Esto lleva a la reflexión a las personas, generalmente yo enseño a mis pacientes, que para expresarse correctamente sus emociones, tiene que hablar en primera persona, por ejemplo:

“Estoy enojado, por la forma que ignoraste lo que te dije. Siento que no me escuchas, eso me hace sentir incómodo”.

Hablas directamente de tu sentimiento, y expresas la razón. Cuando uno habla en primera persona, toma conciencia que esa emoción es interna y propia, lo cual se hace manejable para uno mismo.

4. Evitar las interpretaciones.

Siempre que tengas alguna confusión sobre algún tema con tu pareja, no dudes en preguntar para evitar las malas interpretaciones. La mayoría de los conflictos y molestias en las relaciones tanto con amigos y parejas son porque hacemos conclusiones e interpretaciones basada en nuestros esquemas mentales.

Y cada persona piensa diferente, lo que para uno es molesto para el otro puede ser gracioso, y viceversa.  No todas las personas quieren hacerte daño, así que siempre verifica la intención de las personas antes de interpretar automáticamente. Te evitarás muchas molestias.

¿con qué frecuencia te enojas?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...

 

La Frigidez: Falta de deseo sexual en la mujer

La Frigidez: Falta de deseo sexual en la mujer

La frigidez afecta directa o indirectamente el goce y el placer sexual de la mujer, de manera episódica, selectiva, transitoria o crónica.

La falta de deseo sexual ha sido un tema de ambos sexos pero en su mayoría son mujeres, ustedes se podrán preguntar ¿de dónde viene esta falta de deseo? y ¿por qué no me dan ganas?

Es fundamental no confundir la frigidez con la anorgasmia, ya que estas se diferencia porque la frigidez no permite que la mujer llegue a excitarse, lubricar lo suficiente y suele ser muy doloroso para ellas, mientras que en la anorgasmia vemos que la mujer logra excitarse, hay lubricación sin embargo no llega al orgasmo. Su semejanza es que ambas no llegan al orgasmo.

Por otra parte, es importante considerar si las condiciones de la vida sexual son las adecuadas, por ejemplo, si una mujer esta con un compañero que no le despierta el mínimo deseo sexual o si se encuentra exhausta y agotada, la frigidez solo adquiere un valor relativo o circunstancial.

De manera que antes de afirmar la presencia de frigidez es necesario verificar si existen condiciones médicas, vinculares y/o energéticas que puedan estar  impidiendo una vida sexual sana.

Existen muchos factores que influyen en las mujeres, como:

1. Factores orgánicos y hormonales:

Pueden encontrarse algunas enfermedades médicas que pueden provocar frigidez, como: diabetes, hipertensión, insuficiencia cardíaca, colesterol elevado, mala circulación, alcoholismo, hipofunción ovárica, entre otros.

Antes de ir al psicólogo es fundamental descartar cualquier enfermedad orgánica que afecte el funcionamiento sexual.

2. Factores emocional y psicológico:

Si no se cuida el aspecto emocional definitivamente bajará la libido y el deseo sexual disminuirá por que la mente está ocupada en resolver esos problemas emocionales y eso no da cabida a tener deseos, el deseo se bloquea.

La baja autoestima y una pobre imagen corporal, tiende a inhibir el deseo del contacto visual y físico con la otra persona, y más si se le ha dicho que es fea o gorda, lo cual genera resentimiento o rencor dentro de la pareja.

Cuando hay violencia emocional en la pareja nos sobra decir que las mujeres pierden las ganas de tener relaciones sexuales con la persona que la violenta o agrede, en la mayoría de los casos.

El tema de las creencias sobre no poder hablar del tema y tener vergüenza o culpa al tener relaciones sexuales, es muy importante tratarlo con un profesional.

3. Factores relacionales:

 Uno de los factores que apagan el deseo sexual en las mujeres es cuando no existe la suficiente comunicación en temas sexuales, como el conocimiento del cuerpo de la pareja, o la reciprocidad que tiene que existir en el sexo, muchas veces hasta la manera brusca de algunos hombres al tener relaciones sexuales, posiblemente la violencia, infidelidades u otro tipo de situaciones que lastimen la relación de pareja, afecta directamente las relaciones sexuales.

En palabras de Eduardo Grecco, sobre la Frigidez vista desde el alma, decía:

“Este síntoma puede ser un mensaje a la conciencia para que la mujer trabaje su egoísmo, autoestima o temor a entregarse a una relación comprometida.

La frigidez radica en el alma y expresa la fuerza del arquetipo de ser capaz de poder prescindir, de negarse a la experiencia de la entrega en la relación sexual, esto pasa con frecuencia en casos donde mujeres tienen temor al descontrol y al desbordamiento, vivencias que le pueden parecer condenables”.

Recuerda compartir esta información con personas que lo necesiten, opina y comparte.

¿Encuentras o identificas factores que pueden afectar tu vida sexual?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...
¿Cómo superar las crisis emocionales?

¿Cómo superar las crisis emocionales?

Las crisis son situaciones de la vida que no se pueden evitar, pero si podemos prepararnos para enfrentarlas de una manera más positiva, y sana.  Aquí les propongo algunas opciones que pueden tomar en cuenta para enfrentar, o prevenir una crisis.

1. No te enfoques en el problema.

Cuando te enfocas en el problema, sientes que la situación te atrapa y no tienes salida. Lo mejor es que busques las soluciones, o estrategias que ayuden a disminuir la crisis. Enfocarte en el problema solo ayuda a que acumules más estrés, y ansiedad. Entonces, visualiza las soluciones, busca ayuda profesional si esa situación se escapa de tus manos. Y deja que tu mente se tranquilice para pensar mejor.

2. Muévete

El movimiento es vida, por lo tanto hay que hacer que las crisis no nos paralicen de ninguna manera.  Mover el cuerpo, es hacer ejercicios por lo menos 1 o 2 horas al día, ya sea caminando, corriendo, bailando, cantando, pintando o haciendo aeróbicos, Zumba, Biodanza, Psicoballet y muchos otros. La musicoterapia y el deporte son actividades complementarias, para una buena recuperación.

Existen muchas maneras de mover esa energía acumulada, que nos produce tanto daño, por eso muévete, y haz actividades diarias que liberen tu energía.

3. Expresa tus emociones y pensamientos

Las crisis emocionales son nada menos que la acumulación de sentimientos, emociones y pensamientos que no hemos expresado, entonces a raíz de callarnos nos enfermamos, siempre que tenga la oportunidad de decir lo que siente y piensa hay que hacerlo, esto te dará una mejor calidad de vida.

No es fácil, cuando estamos acostumbrados a tener miedo de lo que piensen los demás, pero si nos callamos asumiremos las consecuencias devastadoras de las enfermedades físicas, y psicológicas, hacernos entender con los demás es una señal de buena salud. Y ante todo, nos acerca a los demás, porque para poder superar las dificultades necesitas apoyo social, ya que es muy difícil salir de las crisis sólo, por lo tanto hay que mantener los vínculos con los demás, a través de comunicarnos bien.

4. Vive el presente

Recordar los momentos dolorosos puede crearte un estado de angustia e inseguridad.  En la mayoría de los casos, es efectivo sacar un aprendizaje de las experiencias, y luego dejarlas atrás, seguir con tu vida, y procurar dejar cerrado ese capítulo para seguir adelante, y experimentar situaciones nuevas.

Es como limpiar la casa para recibir visitas, así mismo hay que limpiar la mente, el corazón, y el alma para continuar el camino, y recibir nuevas experiencia para vivirlas plenamente.

5. Ocuparte

Ocuparse es dedicarte a una actividad laboral que sea tu espacio donde desempeñes tus habilidades, capacidades, y formación. Es importante tomar en cuenta que la mente ocupada no sufre, no se preocupa, porque esta enfocada en producir y generar ganancias en su negocio, o en su trabajo. Dedicarte a los que más te gusta o a tu vocación es algo realmente terapéutico, solamente es saber equilibrar el tiempo de ocio, y una buena agenda de trabajo. Como todos sabemos el trabajo dignifica y te ayudará a sentirte útil y valiosa.

6. Entrena tu mente

Sucede mucho que no podemos controlar la velocidad y cantidad de pensamientos que tiene al día, pues existen varios métodos que pueden ayudarte a bajarle el ritmo a tus pensamientos. La primera herramienta es la respiración, unos 10 min de respiración consciente y atenta a inhalar y exhalar es suficiente para relajar la mente por unas horas. Segunda herramienta, es Meditar sobre los pensamientos, tal cual estos pensamientos fueran nubes que pasan, y se disipan en el cielo, 10 min meditando de esta manera te dejará la mente más clara y tranquila.

Ejercita tu mente en la concentración, a través de juego mentales que retén tus capacidades mentales como sudoku, crucigramas, ajedrez, acertijos,  adivinanzas, juegos de lógica y memoria, esto además previene el Alzheimer y te mantiene enfocado en el presente.

Una vez que pongas en práctica estos hábitos saludables en tu rutina diaria, verás que enfrentaras las crisis personales, de pareja, y familiares con una energía diferente, y permitirá que tu mente se encuentre con más calma, para resolver los problemas de la vida cotidiana.

Si observas que las crisis emocionales son muy frecuentes no dudes en asistir a un Psicólogo especialista o  acudir a un profesional de la salud.

¿Con qué frecuencia tienes crisis emocionales?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...
La anorgasmía: Su origen en la sexualidad femenina y masculina

La anorgasmía: Su origen en la sexualidad femenina y masculina

“Cada vez que tengo relaciones sexuales, tengo esa sensación de vacío e insatisfacción. No he tenido orgasmos hace mucho tiempo o no sé qué es tener un orgasmo. Estoy aburrido de no lograr llegar al clímax en mis relaciones sexuales, me decepciona.”

Esta es una realidad que muchas veces vivimos y dejamos pasarlo sin poner la atención que necesita. Como podemos experimentar muchos orgasmos en una misma relación sexual también existe la posibilidad de no tener ninguno con la pareja que tienes.

Primero nos interesa saber que es realmente un orgasmo, podemos entender que un orgasmo es una experiencia biopsicólogica de perder el control. Entonces, la pregunta es ¿Qué te impide perder el control con tu pareja?

La anorgasmia se refiere a la falta de orgasmo, siendo este un problema de la sexualidad tanto en hombres como en mujeres.

En la sexualidad masculina existe una lamentable confusión entre eyaculación y orgasmo, experiencias que no siempre van juntas.

De hecho en la misma proporción de mujeres anorgásmicas hay hombres que padecen el mismo síntoma.

La anorgasmia significa la abolición del placer y de la relajación asociada al sexo. La ausencia del orgasmo en la persona genera en la actividad sexual de la pareja en un acto burocrático, mecánico y aburrido. Perdiendo así el sentido y la emoción de una relación sexual satisfactoria.

Si estás en esta situación, lo primero que tienes que hacer es descartar cualquier indicio de una enfermedad médica en el sentido biológico. Todo lo demás se puede referir a la calidad de la relación sexual, los niveles de libido y también a aspectos psicológicos que hablaremos en este artículo.

Con respecto a la calidad de la relación sexual, se pueden mencionar factores como los juegos sexuales previos a la penetración, estimulación mutua, auto estimulación, niveles de excitación, experiencias previas de anteriores relaciones y conocimiento de tus zonas erógenas.

Con respecto a los niveles de la libido podemos tomar en cuenta en las mujeres, el ciclo menstrual así como la intensidad de atracción o deseo en la pareja.

Anorgasmia Femenina

En relación a los aspectos psicológicos, en las mujeres la anorgasmia podría ser generada por culpa con respecto a su sexualidad, depresión crónica, experiencias de abuso pasadas o presentes ya sea con su misma pareja o con otras. Algunas huellas traumáticas infantiles pueden marcar o afectar la vida sexual en la mujer.

La infidelidad, la violencia y otros tantos aspectos que están implicados en la relación cotidiana con su pareja también influyen en la anorgasmia. Se dice que una mala relación con la madre influye fuertemente la vida sexual de la persona.

Así como los pensamientos y las creencias, que giran en torno a prejuicios sobre sexualidad o temores acerca del tema, por ejemplo el temor a perder la cordura o de perder el control impide que logres llegar al orgasmo.

Anorgasmia Masculina

Con relación a la anorgasmia masculina, parece menos frecuente de lo que es, ya que los hombres también se ven afectados por este fenómeno y lo viven de una manera inconsciente y silenciosa.

En el caso de los chicos, es importante diferenciar una eyaculación y un orgasmo, estos dos no necesariamente van juntos. Ya que la eyaculación es una descarga meramente biológica y fisiológica en donde se pone en función todo el aparato reproductor. Por otra parte el orgasmo implica tanto lo físico como lo emocional, el orgasmo es una explosión sensorial que integra a todo el cuerpo, el alma y las emociones.

Muchas veces en los varones, la anorgasmia se puede presentar por desvalorización de la persona o baja autoestima. Los temores inconscientes sobre la vagina dentada, como un miedo a ser devorado.

La dependencia a la figura materna influye en la vida sexual de los hombres, así como abuso sexual, depresión y carencia de conciencia sobre lo que es un orgasmo.

En este sentido, el significado profundo de un orgasmo está en la búsqueda de la cercanía con el otro, es un deseo de querer estar con la pareja. Por tanto, la anorgasmia resulta ser una carencia de amor, ya sea hacia ti mismo o hacia la otra persona.

 

 

¿Tienes dificultad para tener un orgasmo?

Cargando ... Cargando ...

 

 

¿Cuándo una relación se convierte en tormentosa?

¿Cuándo una relación se convierte en tormentosa?

 “Cuando un átomo se une a otro átomo, estos se transforman y quedan ligados para siempre. Al igual que en las relaciones de pareja, cuando dos personas hacen un vínculo se forma una conexión que se nutre a través de los afectos”.

Pero que tanto sabemos expresar nuestros afectos para que la relación funcione y no se convierta en una relación tormentosa.

Es muy complicado hacer que  una relación no se pierda y se vuelva tormentosa cuando hemos crecido aprendiendo que en las relaciones tienes que expresar a medias lo que estas sintiendo.

Hemos crecido con la incapacidad de poder decir lo sentimos con todas sus letras por miedo a que otro reaccione mal o se sienta lastimado.

Crecimos escuchando frases como: no llores tanto, hablas demasiado o deja de decir tonterías, entre otras. La que solamente nos han limitado en nuestras relaciones y en realidad nos hemos convertido en mediocres emocionales.

Estamos tan acostumbrados a pedir caricias o atención de la pareja a través de peleas, reclamos, celos y chantajes.

Y a veces lo que conseguimos de esta manera, es más enojo, rencor, y deudas emocionales, porque el sufrimiento y el dolor, son deudas emocionales que dejamos en el otro y se las ira cobrando de a poco.

Así son las relaciones tormentosas, tal cual fuera una tortura, muy al estilo masoquista en donde la guerra entre ambos es solo un motivo de excitación y reconciliación para poder estar juntos.

Si quieres saber los aspectos que tienes que tomar en cuenta para detectar cuando tu relación se está convirtiendo en un infierno y no te siga atormentando más.

Los principales aspectos que tienen que cuidarse en una relación, son:

1) El amor,  es una experiencia de compartir los afectos, que es lo que más nos cuesta expresar, cuando aprendamos a escuchar y decir nuestras emociones tal y como son, sin juzgar podremos involucrarnos en la vida afectiva de nuestra pareja.

Amar no es controlar, ya basta de preguntar a tu pareja que hiciste hoy porque mejor no le preguntas como te siente y como estas, esto verdaderamente permitirá conocer el estado psicológico y emocional de la persona. Seamos auténticos para interesarnos realmente en la otra persona.

En el amor no hay perfección, es todo lo contrario es aceptar al otro con sus imperfecciones y no tratar de cambiarlo. Nos equivocamos cuando decimos Te amo pero quiero que seas como yo digo o como la sociedad dice que tienes que ser, eso no es amor.

 Amor es dejar ser a la persona auténtica con sus defectos y virtudes. Y permitir ser nosotros mismos también sin fingir ni forzar nada solamente compartir lo que tú realmente eres con la otra persona.

2)  La Libertad, esto es algo de lo cual muchos temen perder cuando entran en una relación, porque todos tenemos la idea que iniciar en una relación es poseer a la otra persona, es precisamente este pensamiento lo que hace que una relación se vuelva tormentosa.

Con la pareja tratamos de controlar y asumir un papel dominante, lo que se convierte en una lucha de poder y de una lucha por no perder su propia libertad.

Como bien saben su pareja lo ha elegido sin que alguien lo forzará, la idea es que ella/él  se quede contigo sin obligarlo o controlarlo. La libertad significa dejar respirar a la otra persona y no invadir el espacio personal tratando de no crear una dependencia en este vínculo.

Mantener la libertad en la relación es ser honestos y respetar los espacios de cada uno sin descuidar los momentos de compartir y vivir su relación plenamente.

3) El Respeto, es no invadir la vida del otro con preguntas o reclamos, es darle su espacio y comprender que tiene sus propios gustos y actividades preferidas.

Y aquí no es de sacrificios, es de aceptar a la otra persona. Ayúdale a alcanzar sus proyectos, ese el mayor acto de amor y respeto que puedes demostrar.

Respeto, esto implica hechos que demuestren que si estas respetando la vida de la otra persona.

Recuerda cuando la conociste el/ella tenía proyectos, metas, sueños, pues eso es algo que tenemos que respetar durante la relación, no tratar de sabotear o cambiar a la otra persona para que solo se dedique a ti sino que más bien acompañarla en su proceso de crecimiento, ayudando a alcanzar esos objetivos y metas en su vida.

4) La Comunicación, esto es tener cercanía y contacto con la otra persona, generalmente las parejas se comunican entre ellos por algún objetivo, ya sean por lo hijos, por la casa o por la comida. Sin embargo, es muy importante aprender a comunicar por comunicar, es decir comunicar nuestro sentimientos y emociones o lo que estés sintiendo, comunicar desde las entrañas.

 El verdadero diálogo  no tiene un objetivo específico, simplemente hace que las dos personas experimenten una conexión entre ellos.

Siempre obsérvate internamente que te dice tu cuerpo al estar con alguien si estas cómodo confía que vas bien, pero si te siente incómodo observa que es lo que está fallando, identifícalo y busca la solución o salte de allí tal vez ese no es tu lugar.

Dejanos tu comentario y comparte tu experiencia

¿En qué áreas identificas que no va bien tu relación?

Ver Resultados

Cargando ... Cargando ...

 

 

Sitios Webs eróticos vrs mi pareja

Sitios Webs eróticos vrs mi pareja

“Estaba aburrida en casa por las noches en los días que mi marido está de guardia, empecé a entrar a sitios web eróticos”.

Soy una mujer de 34 años de edad, heterosexual y felizmente casada.
Hace unos meses, estaba aburrida en casa por las noches en los días que mi marido está de guardia, empecé a entrar a sitios web eróticos.

Aunque fue difícil buscar sitios de contenido erótico y no porno, di con un blog de un muchacho el cual rápidamente me atrapó con su forma de escribir. He estado siguiéndolo desde que encontré su blog y no sé qué pensar ahora ya que sigo queriendo a mi marido como siempre, pero siento a la vez que me atrae este chico o más bien su forma de expresarse.
Es algo que me tiene la cabeza al revés ya que a veces, manteniendo relaciones con mi marido, pienso en este “chico” y eso me hace sentir mal por él.
Hace solo unos días, en una de sus entradas, hablaba de un sitio web erótico donde la gente sube sus relatos y él tiene una cuenta. Me faltó tiempo para entrar al sitio y ver la actividad del blog.

Cegada por ese deseo sexual hacia su forma de escribir, me registré e hice una cuenta mediante la cual contacté con él como usuario del sitio.
Ayer mismo escribí un relato en el cual de forma indirecta hablaba de él y lo mencioné como usuario.
Creo que he dado un paso más allá de la línea que podría ponerme a mí misma y veo que incluso he llegado a contactar con ese chico.  He pensado lo mucho que quiero a mi marido, y no es solo cuestión de cariño o amor ya que mi marido me atrae sexualmente de una forma increíble.

Creo que es que veo algo que me gustaría probar, es como si fuese algo que me falta. No sé cómo explicarlo.
Y ahí estoy, con un dilema y con la cabeza al revés, entre esto del sexo escrito con un desconocido y mi marido.

Confesión

Confesión

“De todas estas parejas sexuales que he tenido ninguna me ha excitado tanto como me excita el fantasear con mi ex-jefe”

Soy mujer heterosexual, aunque nunca he tenido una experiencia con otra mujer no es una idea que descarto. Tengo casi 28 años y he tenido varias parejas sexuales hombres, pero me resulta muy confuso una situación que se me ha venido presentando últimamente, resulta que de todas estas parejas sexuales que he tenido ninguna me ha excitado tanto como me excita el fantasear con mi ex-jefe, con el cual nunca tuve absolutamente nada.

Al principio ni me pasaba por la cabeza pero con el tiempo empecé a prestar atención a algunos de sus rasgos, como su mirada que echaban a volar mi imaginación.  Hasta ese momento no era algo que me inquietara, después de renunciar a la empresa en la que trabajaba esas fantasías se fueron convirtiendo gradualmente en deseo, y lo extraño es que ya no lo miraba ni tenia contacto con él.

Me inquieta un poco por que un simple pensamiento de él me puede excitar más de lo que me ha excitado cualquier persona con la que he estado en la realidad y simplemente no recuerdo haber deseado a nadie de esa forma, ni siquiera a una pareja con quien tuve una relación de casi 4 años.
Lo más curioso es que no tengo contacto con este hombre que me prende tanto con tan sólo acordarme de él.

 

Maternidad y sexualidad: El parto

Maternidad y sexualidad: El parto

Hacer un bebé y ayudar a un bebé a nacer se parecen un montón. Demasiado para la comodidad de algunos que se sienten incómodos con todo lo que no virginice la maternidad.

Si lo pensamos, a nivel biológico esto tiene todo el sentido: se liberan hormonas parecidas, se involucran las mismas partes del cuerpo (vagina, útero). Pero para poder verlo, por lo menos en el hemisferio occidental, tenemos que pensarlo mucho. Pasa que cuando pensamos en parto lo primero en lo que pensamos es en dolor.

Dice Ina May Gaskin, la partera más famosa de Estados Unidos en su libro Ina May’s Guía para el Parto Natural que la sexualidad asociada con parir era algo reconocido y conocido en todas las culturas ancestrales. Era un ritual meramente femenino y por tanto una mujer podía sentirse en confianza, dejarse llevar y experimentar la profunda conexión con su cuerpo que involucra parir. Llegando incluso a experimentar placer y orgasmos durante la expulsión del bebé.

 

Esto es algo impensable en nuestra cultura, por tres factores fundamentales:

Con quien: Dice Ina May que esta intimidad del acto de dar a luz se perdió cuando, en vez de parteras, fueron los médicos, generalmente hombres, los que empezaron a atender los partos. Siendo este un acto sexual (en el sentido que incluye genitales, posible placer, gemidos y mucha desnudez) los médicos tuvieron la preocupación de cómo cuidar el pudor y la modestia de sus pacientes y poco a poco se fue negando el sentido sexual del acto.

El donde: Luego, movimos los partos a los hospitales. El lugar menos íntimo y sexy de todos. Ir a un hospital es atemorizante de por sí. Adicionalmente, en los hospitales se trata el parto como que fuera una enfermedad cuando no lo es, lo que asusta a todos. Y sabemos que el miedo es el primer enemigo del placer, la sensualidad o la intimidad.

Lo religioso: La Biblia dice “parirás con dolor” como castigo por el pecado original. Por tanto, nuestra cultura judeo-cristiana eso es lo que espera. Hay relatos de exploradores europeos impresionados porque en culturas ancestrales como los esquimales las mujeres paren sin dolor.  Lo pueden hacer porque eso es lo que esperan. Pero si yo lo que espero es lo que se mira en los medios sobre el parto, obviamente que le van a pasar cosas a mi cuerpo para que el parto sea doloroso.

 

Esto no es algo de una persona. Comparte una May en su libro una encuenta a 150 mujeres y 20% reportaron hacer experimentado algún tipo de placer durante la labor de parto. Eso sí, en las condiciones de privacidad, intimidad y relajación necesaria (generalmente fuera de los hospitales).

Otras mujeres, reportan experimentar deseo sexual al inicio de las contracciones y que el masturbarse las ayuda a tener partos con poco dolor, a dilatar más rápidamente. En el sitio “El parto es nuestro” una de las usuarias escribe:

“que durante los cuatro últimas noches antes del parto, a eso de las tres de la mañana me subían unos calores… un deseo sexual se apoderaba de mí. Mi marido, claro, roncando a mi lado…así que me voy al otro cuarto y doy rienda suelta a mi deseo… La noche del parto, entre las primeras contracciones, me ocurrió lo mismo… y pensé… “Allá voy… seguro que esto ayuda”… y ahora la gran pregunta que me hago…que os hago… ¿creéis que esto puede ser la gran causa de mi maravilloso parto? Es algo a lo que no dejo de darle vueltas y que mi cuerpo me responde que sí… ¿hacen esto las leonas, las gorilas…? ¿Se masturban antes del parto?”

Volviendo a las similitudes entre el acto sexual y parir, es un poco como que dejáramos de hacer el amor en la intimidad de nuestro hogar y de pronto nos pareciera mejor y más seguro hacerlo en un hospital. En una cama muy incómoda, con luces, frío y un montón de estudiantes viéndonos, tomando nota y “haciéndonos tactos” para comprobar la lubricación.  Seguramente se extinguirían las erecciones, las lubricaciones y por supuesto los orgasmos.

Maternidad y sexualidad: el embarazo

Maternidad y sexualidad: el embarazo

Maternidad y sexualidad están íntimamente relacionados. El ejercicio de nuestra sexualidad, en específico el sexo es lo que nos da la posibilidad de convertirnos en madre.

Por eso resulta tan extraño que se “virginise” tanto la maternidad. Nos incomoda pensar en las mujeres embarazadas, en la plenitud de su proceso reproductivo, como seres sexuales.

El cuerpo de la mujer embarazada está hecho para la sexualidad. Es, de una forma poco convencional, un cuerpo sexualizado: los pechos crecen, los genitales se llenan más de sangre y por tanto la vagina lubrica mejor, la piel y el pelo resplandecen y nos hace ver especialmente bonitas. Es la manera de la naturaleza de fomentar el acto sexual.

Además, muchas mujeres se sienten mucho más dispuestas. El cóctel hormonal incrementa el deseo sexual de la mujer embarazada y muchas experimentan más y mejores orgasmos en este estado.

La sexualidad es una necesidad que se traduce en la búsqueda de afecto, contacto, placer e intimidad. Todo esto ayuda a la mujer a mantener un estado de bienestar que es beneficioso para todos, inclusive para el bebé. Todo lo que la madre siente, lo siente el bebé. ¿Qué mejor entonces, que la mamá se sienta amada y plena?

Lo que podría ser un tiempo de plenitud sexual para la mujer y su pareja, se ve demasiadas veces nublado por varios mitos con respecto al embarazo y la sexualidad. El más común es el miedo a hacer daño al bebé durante la penetración. Miedo que se remedia con un poco de información y entendimiento de la anatomía.

Lo otro que sucede es que la mujer puede presentar una manchita de sangre después de la relación sexual. Esto llena a la mujer de culpa y miedo por la posibilidad de aborto. En realidad esto sucede porque el cuello del útero está más irrigado en este tiempo y puede sangrar. Pero a menos que sea una mancha de sangre como si estuviéramos menstruando, la verdad es que no hay peligro (a menos que sea un embarazo de alto riesgo. En esos casos ya el ginecólogo dará instrucciones en este sentido)

En consulta encuentro diversos disfunciones sexuales asociadas al inicio del embarazo o la maternidad, sin una explicación física clara. Falta de deseo sexual, incapacidad de alcanzar orgasmos, rechazo a la pareja. En muchos casos, entonces, el embarazo y la maternidad termina siendo un antes y un después en cuanto a la sexualidad. A veces la normalidad se recupera cuando nace el bebé y en ocasiones, esto no es así. En estos casos se hace necesario buscar ayuda profesional para ayudar a resolver cada caso.

 

 

Tener un hijo gay

Tener un hijo gay

La normalización de la homosexualidad en los medios hace que a veces uno se olvide de la homofobia que permea a la sociedad en general, a la gente real.

Esta fantasía en la que vivo la mayor parte del tiempo se estrella de cuando en cuando con la realidad cada vez que llega un padre y/o madre de familia a consulta por tener un hij@ homosexual.

Generalmente vienen además, en medio de la crisis, con una enorme cantidad de sufrimiento y confusión con dos objetivos:

1. Aclarar porque les ha pasado esto a ellos, a su hijo, a su familia. Todo esto en tono de tragedia

2. Si yo puedo solucionar el problema. Siendo el problema que su hijo es homosexual.

El primer punto se soluciona con un poco de aceptación y perspectiva. Finalmente la homosexualidad no es ninguna tragedia en el sentido biológico. Es decir, que la naturaleza no lo considera un defecto. La homosexualidad se encuentra en todo el reino animal con la misma prevalencia que en los humanos (entre el 5 y el 10% de la pobleción) con la diferencia que los gusanos, los elefantes, los gatos y los zopilotes comprenden (a veces mejor que nosotros) que es natural y no le ponen la carga social que nosotros le ponemos y por tanto la mamá elefanta no sufre como tragedia el que su hijo le gusten otros de su mismo sexo.

Si se vive como tragedia, se vuelve tragedia. Especialmente porque el hijo siente el rechazo de los padres pero no puede hacer nada por cambiar lo que ES.

El segundo punto se aclara entendiendo que la homosexualidad no es una enfermedad y por tanto no se puede prevenir, curar ni puede tratarse. Tampoco es “culpa” de los padres ni de las circunstancias. Homosexual (así como mujer, hombre, moreno o chele, colocho o chirizo), se nace. Las últimas investigaciones científicas lo han logrado comprobar.